Peñalara

Peñalara

Desde que comencé a participar en las excavaciones del Calvero de la Higuera en Pinilla del Valle (ahora conocido como el yacimiento de El Valle de Los Neandertales), me ha llamado la atención el pico que se levanta todos los días sobre nosotros, pequeños humanos empeñados en sacar de las entrañas de la tierra restos de un pasado no tan lejano, si hablásemos en términos geológicos.

Desde su cima, la vista es impresionante pero hay días que el observador afortunado es el que se encuentra a sus pies, como este día de campaña de excavación en el cual la claridad y las sombras hicieron una fotografía bastante interesante y viva.

No dudéis en hacer una visita a Peñalara o a cualquiera de los picos que lo circundan, al Valle del Lozoya y, por supuesto, a la excavación del Valle de los Neandertales, y quién sabe, a lo mejor nos encontramos por allí.

Capra pyrenaica

Antes de nada quería comentar brevemente el por qué esta entrada va dedicada al mundo de las cabras salvajes. Y es que el próximo lunes 14 presentará su tesis doctoral una persona muy especial a la cual le quiero desear que todo salga mejor que bien. El 14 a las 12:30 Irene Ureña Herradón defenderá su tesis titulada “Paleogenética de la cabra montés y el íbice alpino: un estudio microevolutivo” en el Salon de Grados de la Facultad de Biología de la Universidad Complutense de Madrid.

Tesis Irene

Quisiera que sirviera esta entrada también para hablar un poco de la cabra montés (Capra pyrenaica), un ungulado interesante y curioso. Como todos sabemos la cabra es un animal salvaje, de grandes cuernos que poseen tanto los machos como las hembras. Viven en terrenos escarpados y roquedos y se alimentan de prácticamente cualquier hierba que crezca entre las piedras (o encima de ellas). La cabra montesa ibérica es un endemismo de la Península Ibérica que en los últimos siglos ha sufrido la pérdida de dos de sus cuatro subespecies. A pesar de los esfuerzos de conservación llevados a cabo en los pirineos por recuperar al bucardo (Capra pyrenaica pyrenaica) esta subespecie desapareció en el 2000.

También existe controversia sobre como llegó la cabra salvaje a Europa occidental desde su zona de origen, localizada en el creciente fértil. Existen dos hipótesis enfrentadas para explicar la llegada del genero Capra a Italia, Francia y España y Portugal. La primera implica la llegada en dos olas de migración distintas en el tiempo (una primera entre las glaciaciones Riss y Würm y otra posterior hace unos 120.000 años) y la segregación de los descendientes de estas dos olas migratorias en Capra ibex y Capra pyrenaica, cada una de ellas al norte y al sur de los pirineos. Otra hipótesis supone una sola ola migratoria de la cual aparecieron dos especies distintas, lo que supondría que el íbice alpino y la cabra montesa son hermanos evolutivos, conformando un clado de cabras salvajes de Europa occidental. Como podéis imaginaros la tesis que se presentará nos aportará algo de luz sobre estos temas, estudiando genéticamente no sólo cabras modernas si no también fósiles de hace mas de 40.000 años.

Para terminar, quisiera comentar brevemente las fotos. Fueron tomadas el pasado 2014 durante el periodo de excavación de los yacimientos de Pinilla del Valle. Aproveché el día libre para subir al Cabeza de Hierro y tomar alguna foto. No fue difícil encontrar este rebaño de juveniles y de hembras, que ademas posaron sin ningún pudor para la cámara. En dos de las fotos se pueden reconocer algunos elementos como el embalse de Manzanares o las antenas de la Bola del Mundo.

Lagarto Ocelado (y pasajera)

Lagarto Ocelado

 

Es muy común encontrarse en excavaciones arqueológicas a ejemplares de animales “atrapados” en los cortes abiertos. En este caso no sólo el lagarto ocelado (Timun lepidus) no estaba atrapado, si no que los excavadores estamos seguros que es un sitio que le debe de gustar, quizás por que caerán pequeños mamíferos e insectos también al agujero, quizás por que es una forma de protegerse del sol tórrido de agosto, o quizás por que es un buen lugar para cazar moscas (si, como esa grande que lleva en la espalda).

El lagarto ocelado es un buen trepador, así que aunque muchas veces nos empeñemos en salvar a los pobres animales de morir ahí abajo de hambre, si el lagarto quisiera subiría por las paredes verticales sin mayor problema.

Esta fotografía pertenece a la excavación paleontológica de Pinilla del Valle, Madrid. El corte es en un abrigo dónde se han encontrado cientos (o mas bien diría miles) de restos de talla de silex y cuarcita, el abrigo de Navalmaíllo. Por cierto, la foto fue tomada en la campaña de 2014.