Gamla Uppsala

Gamla Uppsala es el emplazamiento original de la ciudad de Uppsala. Gamla Uppsala se encuentra en una planicie cultivada, en el valle del río Fyris (el valle era antiguamente llamado Fýrisvellir), densamente poblada en la parte sur, mientras que el norte está compuesto por granjas. Los relatos sobre Uppsala en la década de 1070 la describen como un centro de cultos paganos, con el enorme Templo de Uppsala, que contenía estatuas de madera de Odín, Thor y Frey. Gamla Uppsala tenía también un gran Thing, el Thing de todos los Suecos y una feria, el Disting (la cual aún se celebra anualmente).

Más entradas sobre Suecia y sus costumbres en:

Museo Gustaviano

Skansen

Llegada a Suecia

De nuevo, nieve

El árbol

Esta foto no es reciente, es justamente del 7 de enero de este año. Al principio no me pareció llamativa, pero con el tiempo la he mirado con otros ojos (sobre todo cuando estás una temporada en España y te olvidas de como era eso de andar sobre 10 centímetros de nieve todos los días).

Ya estoy de vuelta en Suecia y lo cierto es que el paisaje ha cambiado mucho. No es que haya desaparecido la nieve por completo, pero ahora son pequeños montones entre la hierba, que se empeña en salir incluso con el poco sol que nos llega a través de las nubes. Y lo mas importante es que el frío ha disminuido mucho. De los -15ºC que solíamos tener en enero (creo que el día de la foto fue un día especialmente frío, alrededor de los -22ºC) hemos pasado a estar entre 0 y -2ºC. ¡Y vaya si se nota!

Patio nevado

paisaje nevado

En Suecia las casas no tienen patios traseros. O al menos como lo conocemos en España. Aquí las casas suelen tener patios, si, pero están integrados en la calle, es decir, no hay un muro o vallado mas allá de algún arbusto o alguna marca en el suelo que recuerda que un vecino cuida mas su césped que otro.

Nosotros hemos estado en un bloque de casas en las que los patios traseros no existen, pero si que hay un gigantesco espacio entre construcción y construcción que es usado normalmente por los niños, que no les importa estar bajo cero con tal de jugar un poco en los columpios. Una noche nevó y las mortecinas luces que suele haber en las calles (de bajo consumo, por supuesto, en Suecia son muy ecológicos) iluminaron con diferentes tonos el patio, ahora mas resplandeciente gracias al blanco de la nieve. Podéis ver que además el árbol del centro de la foto esta adornado con luces navideñas, lo normal de un 27 de diciembre.