Golondrina daúrica

Golondrina daurica

Todos los años vuelven las oscuras golondrinas, a hacer su nido sobre la luz de la entrada del la casa de unos familiares que todos los años tienen también la paciencia de aguantarme a mi cuando migro hacia Cádiz. Este año, tenían a una pareja inquieta y hemos esperado a que salieran del nido para ver si habían llegado a poner huevos. Y ahí habían dejado 5 pequeños huevos de golondrina. Dos días después encontré justo debajo del nido un pedazo de cascarón roto, y sólo podía significar que los polluelos habían empezado a salir del cascarón. Con la ayuda de un espejo de baño, y procurando no espantar a los padres miramos el nido de nuevo y allí estaban los 5 huevos convertidos en 5 polluelos rosados.

Desde ese momento los padres no dejaban de hacer viajes para llevar comida a las bocas hambrientas que tenían que alimentar. Da pena ver como apenas pueden descansar los padres, dando todo el calor que pueden a los recién nacidos, intentando pasar desapercibidos de los amenazadores humanos.

Con tanta entrada y salida de golondrinas, un domingo por la tarde se posó una de ellas sobre una rama del jardín, y justamente tenía mi cámara a mano, para poder tomar una fotografía de esta preciosa golondrina daúrica (Cecropis daurica). Se diferencia de la golondrina común por que la daúrica no tiene el collar negro tan característico de la primera. Otra característica a tener en cuenta  para diferenciarlas es el vientre blanco sucio, a veces incluso parduzco.

Observador

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Esta foto es producto de la suerte. Como muchas.

La foto fue tomada un caluroso día de julio en las proximidades de Yeste (Albacete) al lado de una carretera. El saltamontes estaba metido en un matorral, protegido del sol del exterior. Yo tenía en la mano la cámara y un objetivo de 150mm en la mano, así que no dudé en colocarlo y tratar de hacerle una foto. Todavía hacía poco tiempo que tenía en mis manos una cámara digital, así que en lugar de hacer una buena ráfaga de fotos hice apenas un par. La suerte es que una de las fotos estuvo bien enfocada y captó el momento en que los ojos compuestos del saltamontes ofrecían un cambio en la opacidad de la córnea, apareciendo ese efecto a modo de “pupila” en el ojo del animal. He de reconocer que aunque no estaba buscado el desenfoque de las antenas, redondeó la imagen al eliminar elementos de distracción del primer plano.

La fotografía la presenté en 2007 al Ier Concurso de Fotografía Científica de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Alicante, dónde realicé mis estudios en Biología. La buena noticia es que conseguí el primer premio, con una dotación económica de 300€.

Nunca un saltamontes me había dado tanta alegría.

P.D. Al hilo de lo comentado en la entrada “Astucia“, los ojos le dan a los animales una intencionalidad artificial a sus actos, ¿me estaba mirando?

Astucia

OLYMPUS DIGITAL CAMERA   Los ojos dicen mucho de una persona y de un animal. Tanto en la vida cotidiana como en una fotografía. El zorro que fotografié es un confiado zorrito que estaba sentado a un borde de la carretera. Logramos que se acercara cuando lo tentamos con un bocadillo de salchichón, acto que aproveché para hacerle una buena foto con bastante zoom. Mientras hacia fotos uno de mis amigos me capturó con su móvil mientras estaba echado sobre el suelo. Se pude ver el zorro, sin miedo, a pocos metros de mi ubicación. Merida, Maiden, Monfragüe - 141 Para terminar la entrada os dejo con otras fotos que tomé del zorro, pero que no tienen la calidad de la primera. Sin título-1