Como empezó todo

Nepenthes miranda

Nepenthes miranda, híbrido de planta carnívora (N. maxima x N. northiana) en el Jardín Botánico de Madrid (creo que la foto es de enero de 2005). A muchos nos fascinan las plantas carnívoras. Quizás atraídos por la curiosidad en un primer momento, es fácil sorprenderse con la variedad de estrategias de captura que utilizan para retener y digerir a sus presas.

No es una gran foto, pero supuso que ganara el premio de fotografía del departamento de Ecología de la Universidad de Alicante en 2005. El premio era una máquina compacta Canon, la primera cámara digital que he tenido. Lo cierto es que viniendo del mundo de las cámaras réflex (la primera que cogí es una de mi madre, que todavía tenemos guardada y que sin duda funciona perfectamente), una compacta me ofrecía poco, aunque la estuve exprimiendo durante varios años, al final terminé por caer en una réflex digital.

Lo cierto es que no hay color entre lo que ofrecían por aquel entonces las digitales y lo que permiten hacer ahora. Sin duda hoy cualquier cámara incorporada en un teléfono móvil ofrece mas definicion y luminosidad que aquellas primeras compactas. Ni que decir tiene sobre las cámaras con carrete, cuyo coste de revelado ya las hace insostenibles.

 

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Capra pyrenaica

Antes de nada quería comentar brevemente el por qué esta entrada va dedicada al mundo de las cabras salvajes. Y es que el próximo lunes 14 presentará su tesis doctoral una persona muy especial a la cual le quiero desear que todo salga mejor que bien. El 14 a las 12:30 Irene Ureña Herradón defenderá su tesis titulada “Paleogenética de la cabra montés y el íbice alpino: un estudio microevolutivo” en el Salon de Grados de la Facultad de Biología de la Universidad Complutense de Madrid.

Tesis Irene

Quisiera que sirviera esta entrada también para hablar un poco de la cabra montés (Capra pyrenaica), un ungulado interesante y curioso. Como todos sabemos la cabra es un animal salvaje, de grandes cuernos que poseen tanto los machos como las hembras. Viven en terrenos escarpados y roquedos y se alimentan de prácticamente cualquier hierba que crezca entre las piedras (o encima de ellas). La cabra montesa ibérica es un endemismo de la Península Ibérica que en los últimos siglos ha sufrido la pérdida de dos de sus cuatro subespecies. A pesar de los esfuerzos de conservación llevados a cabo en los pirineos por recuperar al bucardo (Capra pyrenaica pyrenaica) esta subespecie desapareció en el 2000.

También existe controversia sobre como llegó la cabra salvaje a Europa occidental desde su zona de origen, localizada en el creciente fértil. Existen dos hipótesis enfrentadas para explicar la llegada del genero Capra a Italia, Francia y España y Portugal. La primera implica la llegada en dos olas de migración distintas en el tiempo (una primera entre las glaciaciones Riss y Würm y otra posterior hace unos 120.000 años) y la segregación de los descendientes de estas dos olas migratorias en Capra ibex y Capra pyrenaica, cada una de ellas al norte y al sur de los pirineos. Otra hipótesis supone una sola ola migratoria de la cual aparecieron dos especies distintas, lo que supondría que el íbice alpino y la cabra montesa son hermanos evolutivos, conformando un clado de cabras salvajes de Europa occidental. Como podéis imaginaros la tesis que se presentará nos aportará algo de luz sobre estos temas, estudiando genéticamente no sólo cabras modernas si no también fósiles de hace mas de 40.000 años.

Para terminar, quisiera comentar brevemente las fotos. Fueron tomadas el pasado 2014 durante el periodo de excavación de los yacimientos de Pinilla del Valle. Aproveché el día libre para subir al Cabeza de Hierro y tomar alguna foto. No fue difícil encontrar este rebaño de juveniles y de hembras, que ademas posaron sin ningún pudor para la cámara. En dos de las fotos se pueden reconocer algunos elementos como el embalse de Manzanares o las antenas de la Bola del Mundo.